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Golpean y Torturan a Mujer en Argentina, y NO son Culpados

Tres Horas la Tuvieron Torturándola: "No la Querían Matar" fue la Defensa

ARGENTINA, JUNIO 16, 2017.- Los agresores de una mujer que muriera en Argentina no fueron culpados. El estado en que están las cosas en Argentina, no sólo económica ni políticamente, sino en el tema de la justicia, es deplorable.

La ley ha eximido a tres hombres acusados de golpear y torturar a una mujer hasta causarle la muerte. “No quisieron hacerlo” ha dicho su defensa.

La paliza fue filmada por testigos, con sus teléfonos celulares.

La mujer de 27 años recibió golpes con palos y hierros, la arrastraron por el suelo, la ataron a un árbol y la torturaron por tres horas en plena calle de un barrio en la periferia de Buenos Aires.

Esto sucedió en marzo del 2016. 

La mujer murió en el hospital a causa de la paliza propinada por los tres sujetos, quienes hoy, se enteran que no pisarán la cárcel.

La justicia caratuló la causa como homicidio preterintencional con el argumento de que ninguno de los golpes fue “en zonas vitales”.

Por tanto, los agresores no tenían intención de matarla. ¿Por tres horas?

El delito está penado con condenas de entre uno y tres años de cárcel y el fiscal pactó con la defensa el castigo mínimo previsto por la ley.

“Esto demuestra la poca perspectiva de género que tiene la justicia argentina. Marisela medía 1.6o metros, ellos eran tres hombres grandes. Si hubiese sido hombre ¿le habrían pegado así? no. La mataron por ser mujer“, ha dicho Matías Bernal, abogado de la familia de la víctima.

“Es vergonzoso. No puedo creer cómo el fiscal pudo hacer un acuerdo de este tipo. Tres asesinos están en libertad porque a un fiscal se le ocurrió hacer este horror”, recalcó.

El fallo, difundido este jueves pasado, ha desatado numerosos mensajes de repudio y críticas a un sistema judicial machista.

Según la reconstrucción de los hechos basada en declaraciones de testigos y difundida por medios locales, Marisela Pozo salió de su casa, en un estado otorgado solamente por el consumo de drogas.

Caminó descalza alrededor de un kilómetro y buscó refugio en un pequeño negocio de la localidad de Laferrere.

Ahí rompió uno de los vidrios del local. El dueño salió entonces, y entre él y dos vecinos empezaron a golpearla.

“Vos sos loquita, yo te voy a curar”, decía un sujeto al tiempo que le propinaba unos golpes severos con un palo.

La víctima recibió puñetazos, puntapiés y golpes con palos y hierros, que le propiciaron severas heridas por todo el cuerpo, en especial espalda y piernas.

Hubo testigos filmando la golpiza. Nadie los paró.

Luego la ataron a un árbol al que fue llevada arrastrada y jalada de los cabellos.

Después de tres horas, alguien se apiadó y llamó a una ambulancia. Murió horas después en el hospital.

El que hubiera ingerido sustancias ilegales, el que hubiese sido “loquita” o el que haya roto un vidrio, no da derecho a nadie de atacarla de tal manera.

Mujeres y hombres cometemos algunas faltas en estados inconvenientes, pero eso no da derecho a nadie de querernos “enderezar” a la fuerza.

El aprendizaje se da con la experiencia, y esta mujer tenía mucha vida por delante para aprender a no ponerse en ese estado y salir a la calle.

Los sujetos la quisieron matar. La asesinaron.

Un vidrio roto no puede ser el causante de un coraje reprimido que sale por más de tres horas y que fue depositado en el cuerpo de la víctima.

Esos sujetos están locos.

Los feminicidios aumentaron en Argentina un 8% entre el 2015 y 2016.

En promedio una mujer es asesinada cada 30 horas en aquel país del sur.

Desde hace más de tres años se realizan movilizaciones multitudinarias para exigir el fin de la violencia machista.

Entre las medidas solicitadas al gobierno está la capacitación de fiscales y jueces, criticados a menudo por fallos tan polémicos como éste.

Es en casos como este que se ve la diferencia. Ahora mismo en Argentina una mujer lleva años presa por haber matado al sujeto que la iba a violar. Pero esa es otra historia.

Sensibilización.

FUENTE: EL PAÍS

 

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