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Podría Trump Acordar con Canadá y sin México

Culpa al TLC y a México de la Pérdida de Empleos Industriales en EUA

WASHINGTON, D.C., OCTUBRE 12, 2017.  El primer ministro canadiense Justin Trudeau se reunió el pasado miércoles en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense Donald Trump. El objetivo del encuentro era rebajar los instintos proteccionistas de Trump.

Y es que las férreas exigencias de Washington amenazan la renegociación del TLCAN Tratado de Libre Comercio con Canadá y México, en vigor desde hace 23 años.

Además de los elevados aranceles que Estados Unidos plantea imponer al fabricante canadiense de aviones Bombardier han desatado un conflicto comercial y han deteriorado una de las relaciones bilaterales más sólidas del mundo.

Mientras Trudeau y Trump se reunían, empezaba a las afueras de la capital estadounidense la cuarta ronda de renegociación del TLCAN Tratado de Libre Comercio de América del Norte. 

Han pasado casi dos meses desde el inicio del proceso y se ha llegado a una fase crucial: hasta dónde está dispuesta a llegar la Administración republicana en su voluntad de retocar un acuerdo que considera un “desastre” y cuánto se plegarán Canadá y México ante las demandas de EUA.

El pacto, en vigor desde 1994, acabó con los aranceles en el comercio de bienes y servicios entre los tres países. Y multiplicó el volumen y el valor de los intercambios entre los tres países.

Junto a Trudeau, Trump aseguró en la Oficina Oval, que un acuerdo sobre el TLC es posible. Pero insistió en que tiene que ser “justo” y avanzó que, si no se logra, dará por “terminado” el tratado.

El presidente también sostuvo que podría imaginarse llegar a un pacto de libre comercio bilateral con Canadá o México, si las negociaciones tripartitas fracasan.

Es posible que no podamos llegar a un acuerdo con uno o con otro, pero llegaremos a un acuerdo con uno”, añadió Trump. Antes de la firma del TLC, el mayor tratado de libre cambio del mundo, Estados Unidos y Canadá tenían un acuerdo bilateral desde finales de la década de los ochenta.

Continúo creyendo en el TLC”, aclaró el primer ministro canadiense, tras la reunión, luego de una semana marcada por los tira y afloja a cuenta de las duras condiciones que Washington ultima para esta ronda de negociaciones.

Pero, preguntado por un posible acuerdo bilateral, Trudeau no lo descartó: “Estamos listos para cualquier cosa…todo es posible”, replicó. El jefe de gobierno canadiense visitará México hoy jueves y viernes. 

Por otra parte, Trudeau explicó que le comunicó a su homólogo estadounidense su “desacuerdo vehemente” respecto a la penalización a Bombardier y subrayó que supone un “bloqueo” a cualquier compra canadiense al gigante estadounidense Boeing.

Combinando populismo y aislacionismo, Trump culpa al libre comercio de la pérdida de empleos industriales en EUA, que han migrado a países como México, con costes más bajos. Estas críticas son compartidas por el sector más izquierdista del Partido Demócrata.

Poco después de su llegada a la Casa Blanca, Trump canceló la entrada de Washington al TPP, el acuerdo comercial que iba a unir a EUA con otros 11 países del Pacífico.

Y en abril, Trump estuvo a punto de salirse del TLC. La presión de su propio sector privado -que vería muy difíciles sus operaciones en dos mercados clave- y de Trudeau y del presidente mexicano Enrique Peña Nieto, lo impidió.

El  presidente estadounidense accedió entonces a abrir un proceso de renegociación pero bajo advertencias constantes y colocando a los otros dos países a la defensiva.

En sus nueve meses en el poder, Trump ha cedido en algunas de sus iniciativas más rupturistas. A diferencia de lo que afirmó antes de tomar la presidencia, ha apoyado la cláusula de defensa colectiva de la OTAN y la integridad territorial de China. En otros asuntos, sin embargo, no ha virado. Ha retirado a su país del Acuerdo de París, contra el cambio climático y ha sugerido que podría hacer lo mismo con el pacto nuclear con Irán.

Trudeau trata ahora de alejar a Trump de su propia furia. Trudeau, antítesis de aquel: joven y conciliador. Y en el fondo: defiende el multilateralismo, la multiculturalidad y el medio ambiente.

El primer ministro, que tras su paso por Estados Unidos viaja a México, enfatizó ante el presidente estadounidense que Canadá es su primer mercado de exportaciones y que, a diferencia de México, no es culpable de su fuga de empleos.

“Canadá no es el problema“, subrayó en la víspera la ministra de Exteriores Chrystia Freeland, que lidera la delegación de su país en la renegociación del TLC.

Canadá y México son el segundo y tercer socio comercial de Estados Unidos, sólo por detrás de China. Ambos confían en que Trump tenga en cuenta esa realidad antes de aventurarse a cambios drásticos. Pero el presidente, necesitado de ofrecer alguna victoria a su electorado, da pocas muestras de flexibilidad.

Pienso que el TLC deberá ser terminado, si queremos hacerlo favorable para nosotros“, dijo en una entrevista a Forbes.

FUENTE: EL PAÍS

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